Viendo el mundo con un poco de locura



Soy fiel creyente que para ser completamente felices debemos estar un poco locos. Y a mi juicio existen, básicamente, dos tipos de locuras:

Locuras divertidas: Esas locuras que haces con tus amigos o familia simplemente para romper con la rutina y alegrarse un poco.

Pero si sólo hacemos ese tipo de locuras nuestra felicidad no es completa. ¿Y qué hace falta? ¡Locuras bondadosas! Esos pequeños actos de bondad donde regalamos sonrisas a los demás y que rompen con el esquema de este mundo egoísta.